Monday, June 19, 2006

INTRODUCCION






Familia: Pseudomonaceae
Género: Pseudomona.


Pseudomonas


Son bacilos G(-), móviles con flagelos polares, aerobios estrictos, metabolismo oxidativo no fermentativo. La principal especie es la Pseudomona Aeruginosa, crecen entre 10 y 42º. Muy repartidas por el medio: suelo, agua y de aquí pasan a las plantas o animales. En el hombre son oportunistas. Los alimentos implicados: vegetales crudos, agua, leche no pasteurizada.

Pseudomonas aeruginosa:

La Pseudomonas aeruginosa, es una bacteria flagelada con forma de bastoncillo, que produce pigmentos fluorescentes de colores que pueden variar desde el rojo hasta el negro. Es una bacteria muy extendida, y puede encontrarse en el agua, la tierra, animales o plantas, ya que sus necesidades alimenticias son mínimas, aunque las enfermedades producidas por esta bacteria están asociadas a su preferencia por los medios húmedos. En los seres humanos puede encontrarse en las zonas más húmedas del cuerpo, como son las axilas, los oídos y la zona alrededor del ano.

Es muy poco frecuente que la Pseudomonas aeruginosa produzca trastornos en personas sanas. La enfermedad se origina como resultado de alteraciones en las defensas normales del huésped. Esto puede suponer la pérdida de protección que proporcionan las membranas mucosas o la piel, como ocurre con la "otitis externa". Sus mínimas necesidades de nutrición, adaptabilidad y relativa resistencia a los antibióticos permiten a esta bacteria sobrevivir cerca de su anfitrión.

Las infecciones por Pseudomonas aeruginosa son graves, especialmente cuando existe bacteriemia. Ésta suele presentarse en pacientes con enfermedad grave de base, larga estancia hospitalaria y uso previo de antibióticos.

Al parecer la lesión inicial provocada por la P. aeruginosa al epitelio respiratorio y otras mucosas está mediada por pili o fimbrias y por un exopolisacórido mucoide conocido como alginato. Existen receptores de estas adhesinas en las células epiteliales.

El microorganismo produce diversas enzimas extracelulares como la proteasa alcalina, elastasa, fosfolipasa, citotoxina y exoenzimas A y S. la alteración de los tejidos del huésped por estos productos bacterianos extracelulares crea las condiciones necesarias para la proliferación e invasión bacteriana y la consiguiente destrucción del tejido.

La Pseudomonas aeruginosa frecuentemente ocasiona infecciones adquiridas en el hospital, prolongando el período de hospitalización, incrementando los cos­tos médicos, particularmente en pacientes inmunocomprometidos o críticamente enfermos. Estas infecciones son difíciles de tratar debido a que las cepas responsables pueden ser resistentes a múltiples antibióticos, incluyendo cefalosporinas de tercera generación. Puede ocurrir resistencia antibiótica durante o después del tratamiento de las infecciones por P. aeruginosa.

El espectro clínico de las infecciones es muy cambiante y está influenciado por factores dependientes del huésped, el agente y el medio ambiente, por ello es importante revisar periódicamente las características clínicas y microbiológicas de las infecciones como parte de un sistema de vigilancia epidemiológica y control de las mismas.

Epidemiología

  • La Pseudomona aeruginosa tiene una distribución mundial, es cosmopolita.
  • Se aísla de suelos, agua, plantas, animales, incluyendo al hombre, algunas veces es patógeno para animales y vegetales.
  • La epidemiología de la P. aeruginosa refleja predilección por un medio ambiente húmedo, esto es evidente ya que ambiente natural esta relacionado con agua y suelo.
  • La colonización humana por esta bacteria ocurre en sitios húmedos como las axilas, los oídos y la zona alrededor del ano.
  • La humedad es un factor crítico en los hospitales, los reservorios en hospitales pueden ser: equipos de ventilación mecánica, soluciones de limpieza, medicamentos, desinfectantes, etc.
  • La enfermedad humana extrahospitalaria también se asocia a ambientes húmedos como en piscinas, soluciones para lentes de contacto, etc.
  • Los pacientes con quemaduras serias en la piel, pacientes ventilados o con heridas pueden producir una infección por la presencia de P. aeruginosa.

Enfermedades producidas por P. aeruginosa

La P. aeruginosa es responsable de un amplio espectro de enfermedades, incluyendo la otitis externa (en la cual nos evocaremos), foliculitis del baño caliente y enfermedades de las uñas, principalmente en los buceadores.

Las Pseudomona aeruginosa también causan infecciones en pacientes con quemaduras o heridas, esto lo podemos observar a en la siguiente imagen.





La otitis externa

La otitis externa es el segundo problema más frecuente en los oídos de los buceadores. También llamada “otitis del nadador” porque las condiciones de humedad y calor de esta parte del cuerpo, así como la facilidad de contacto con agentes patógenos en suspensión en el agua, son las idóneas para que proliferen este tipo de infecciones. Nadar en un lago, río o estanque contaminado puede causar otitis externa debido a la entrada directa de una bacteria infecciosa al canal auditivo. Pero nadar frecuentemente en agua clorada de piscina también puede provocar otitis externa, ya que el agua clorada reseca la piel del canal auditivo, facilitando la infección por bacterias y hongos.

Síntomas

· Picor en el canal auditivo.
· Sensación de humedad en el oído afectado.
· El síntoma más característico es un fuerte dolor de iodos que empeora cuando se toca o mueve el lóbulo o cualquier otra parte externa del pabellón auditivo. La presión en el oído y la inflamación o existencia de partículas en el canal auditivo pueden hacer que el dolor sea mayor.
· También puede haber una supuración de pus amarillo-verdoso en el orificio. La capacidad auditiva del oído afectado puede disminuir si el o la hinchazón en el canal auditivo comienza a impedir el paso del sonido hacia el exterior.
· Hay una inflamación de los tejidos blandos y nódulos linfáticos.
· la otitis externa puede estar acompañada de fiebre ligera.

Diagnóstico





En la exploración médica el especialista detectará la existencia de esta patología porque:

  • En la otoscopía se observa conducto estenosado congestivo
  • El conducto auditivo externo aparece edematoso y rojo, ocupado por un detritus fétido.
  • El trago es doloroso. Tracción dolorosa del pabellón auricular.
  • La membrana timpánica es normal.
  • La audición suele ser normal, en caso de sordera es porque la oclusión es total.
  • Weber: indiferente.
  • Radiología normal.

Prevención

La prevención para la otitis externa pasa por mantener secos, libres de cera y sin heridas, los canales auditivos externos. En situaciones de riesgo o las personas con predisposición debemos tomar medidas preventivas después de cada inmersión irrigándonos los oídos con:

  • Alcohol para fricciones, vinagre y agua o aplicando alcohol boricado a saturación (ácido bórico, disuelto a saturación en alcohol de 70 grados).
  • Profilaxis del oído externo mediante unas gotas de agua de Burow (solución de acetato de aluminio), una solución de ácido acético al 2 % en acetato de aluminio o propilenglicol. La solución deberá permanecer al menos 5 minutos en el canal del oído para que funcione correctamente, tiempo necesario para secar y eliminar las bacterias.

Una prevención general es refrigerar los alimentos, clorar las aguas, la leche debe tratada en condiciones de higiene adecuada.

Tratamiento

El tratamiento nunca debe ser con un solo fármaco, ya que esta bacteria genera resistencia a los antibióticos con mucha rapidez. Contra la P. aeruginosa se debe utilizar penicilinas activas como: ticarcilina, mezlocilina, piperacilina, combinandolas con aminoglicosidos (gentamicina, tobramicina o amikacina.

Otros fármacos: Aztreonam, imipenem, quinolosnas (ciprofloxacino), cefalosporinas (ceftazidima, cefoperazona)

Bibliografía

Integrantes

Carolina Romero

Carolina Tapia